Enseñados a odiar el diseño

…por gente que ama el diseño.

En la mayoría de escuelas de diseño, los estudiantes son enseñados a odiar el diseño, por profesores que aman el diseño. Lo vi cuando estudiaba diseño y lo veo ahora, involucrado en los procesos académicos en otro papel; desde los primeros semestres los estudiantes se encuentran con profesores que dedican gran parte de su esfuerzo y tiempo en criticar a muchos de los diseñadores colombianos (muchos formados POR ellos), así como las distintas labores que éstos desarrollan en los distintos ámbitos (desde proyectos de innovación social hasta desarrollo de producto para industria); también, y peor aún, se encargan de transmitir ese resentimiento a los estudiantes, que lo desarrollan a manera de odio hacia la profesión. Hacia el diseño en Colombia, los escuchamos decir cosas como ‘en Colombia no hay diseño ni campo para los diseñadores’; esto, además de una implicación en su ética profesional (de formar personas que consideran que no van a salir adelante), me parece un despropósito; por otro lado, vemos como atacan al mismo estudiante, logrando apagar todos los destellos de pasión por la profesión que éste pueda tener. Me gustaría citar a Paulo Freire, quien en su texto Elementos de la situación educativa, habla de la responsabilidad ética del docente en la formación de los estudiantes:

La educación no puede dejar de tomar en cuenta estos elementos. Se trata de una tarea seria y compleja y como tal deberá ser afrontada tanto por los responsables de las políticas educativas como por los propios docentes. Tenemos la responsabilidad, no de intentar moldear a los alumnos sino de desafiarlos en el sentido de que ellos participen como sujetos de su propia formación. (…) Una de estas máximas, que creo que deberían formar parte del bagaje de todo profesor o profesora, que me acompaña desde hace tiempo, es la que sostiene: cambiar es difícil, pero es posible. ¿Qué testimonio podría dar a los jóvenes si mi posición frente al mundo fuera la de quien está convencido de que nada puede ser hecho, que nada puede ser cambiado? Yo diría que en ese caso es mejor que abandone el magisterio, que intente sobrevivir de alguna otra manera. (…) No solamente debo dar testimonio de mi voluntad de cambio, sino que además debo demostrar que en mí, más que una creencia, es una convicción. Si no soy capaz de dar testimonio de mis convicciones pierdo mi base ética y soy un pésimo educador porque no sé transmitir el valor de la transformación.

Acá les comparto los resultados de los ejercicios de una clase de diseño en la Tadeo, donde a los estudiantes se les solicita que ‘grafiquen’ su motivación por el diseño, con las razones que la llevan a aumentar o disminuir. Un punto clave que me parece importante resaltar es cómo esa ‘motivación’ (a excepción de nos ‘picos’) va disminuyendo conforme van avanzando en la carrera… ¿no debería ser al contrario?

Motivación por el Diseño (2009-3)



One Comment

  1. SantoMilo wrote:

    Enseñados a odiar el diseño,…por gente que VIVE del diseño.