‘¿Qué es Diseño (Industrial)?’ // Una ya molesta pregunta

Una pregunta molesta

Es pan de cada día para nosotros, diseñadores, entablar largas conversaciones (discusiones) con gente que apenas conocemos por una sencilla pregunta: ‘¿Diseño? ¿eso qué es?’. Rara vez se verá a un ingeniero explicando con algunas fórmulas a otra persona de qué se trata el área de conocimiento (disciplina) en la que se desempeña o a un médico explicando con una imagen de Hipócrates la historia de la medicina. Quizás esta ignorancia generalizada sea causada por los diseñadores mismos, o quizás sea por grupos externos que se niegan a aceptar el diseño como un área de conocimiento válida e importante. Aclaro que me refiero a un contexto colombiano, pues desconozco si en los demás países de Latinoamérica será similar; pero aseguro que si le pregunta a un diseñador Sueco u Holandés qué es diseño, seguro le responderá con una expresión de asombro similar a la que le haría un colombiano al que se le preguntara quién es Juan Valdez. No dirigiré esta publicación con una argumentación etimológica, que ya fue abordada en publicaciones anteriores: ‘Diseño Abierto: ¿No es un oxímoron?’ y ‘Sobre lo industrial del diseño’, sino que intentaré referenciar algunos ejemplos que ayuden a entender de una mejor manera las posibilidades que ofrece desempeñarse en un área como el diseño.

Más allá de un ’empaque’ para un portatil de IBM, esto es un elemento que media las relaciones entre el portatil, los periféricos y el usuario.

Diseño como verbo y no sustantivo

Aún cuando no quiero centrarme en lo etimológico, si quisiera comenzar con un tema lingüístico, que complica más esa potencial pregunta que recibimos los diseñadores: cuando se asume el diseño como verbo y no sustantivo (nada que ver con algún disco mediocre de Ricardo Arjona). Bien se le podría preguntar a un ingeniero: ‘Bueno, y tú, ¿qué ingenias?’, a un médico qué medica o a un abogado por quién aboga; pero no, la única pregunta que oímos es ¿Qué diseñas?. Bien podríamos salir con la respuesta tradicional y facilista, y decir, con una mirada vacía hacia el cielo: ‘Bueno, pues cosas… todos los objetos que usamos’. Cuando digo tradicional y facilista no digo que sea mentira, sino que es insuficiente y no es verdadera para TODOS los diseñadores. Ahora, qué pasa si a algún valiente le da por responder algo como: ‘Bueno, pues diseño experiencias, actividades, sistemas, hábitos, estrategias y costumbres, entre muchas otras posibilidades’; creo que la reacción inmediata del interlocutor (en el mejor de los casos) es algo como: ‘¡No sabía que todo eso se podía diseñar!’. (Digo en el mejor de los casos, pues en otros casos los tratan de mentiroso o charlatán). Pues si, todo eso se puede diseñar, de hecho se ha diseñado por mucho tiempo, bien sea de manera espontánea o como un proceso consciente. El mismo Donald Norman, en su artículo para la revista virtual de diseño Core 77, en el que dice por qué la educación de diseño debe cambiar, afirma que este ha sido uno de los cambios que ha sufrido el diseño: “In the early days of industrial design, the work was primarily focused upon physical products. Today, however, designers work on organizational structure and social problems, on interaction, service, and experience design”.

Algunos ejemplos de esto:

El arquitecto de la Universidad Nacional, y Diseñador de la Tadeo, Andrés Vergel, nos cuenta en su presentación de proyecto de grado su visión sobre la arquitectura y cómo el diseño ha moldeado esta visión, y hace un especial énfasis en entender las actividades que se hacen en los espacios, antes que los limitantes que imponen los espacios físicos y los estilos arquitectónicos establecidos. Acá les dejo la presentación:

La importancia del proceso (o lo industrial del diseño)

Es precisamente esto último, en donde nos referimos a un ‘proceso conciente’, que nos lleva a formular la importancia del proceso en los proyectos de diseño. Volviendo con algo de lo que se puede llegar a diseñar, lo ejemplificaré con una disciplina familiar al diseño (no de relación padre-hijo bobo, como algunos sugieren, sino más fraternal o de primos): la arquitectura. Para muchos personas, seguramente los arquitectos diseñan edificaciones; si lo ven bien, no diseñan edificaciones, tanto como nuevas maneras de habitar un espacio. Pues igual pasa con el diseño: no diseñamos los objetos, tanto como las interacciones que se generan entre ellos y nosotros. Por otro lado, la importancia de los procesos en diseño, se ve reflejado en lo industrial del diseño, pues cuando hablamos de industria, no estamos hablando de otra cosa que de procesos. Muchos diseñadores colombianos de la vieja escuela, insisten en relacionar el apellido de la disciplina (industrial) con procesos de manufactura de productos y no es que no tenga nada que ver, pero la realidad industrial es mucho más compleja que una línea de manufactura de productos o bienes. Por un lado, se debe entender que, en el caso colombiano, hay 4 macrosectores industriales, los cuales comprenden, a su vez, cientos de sectores y subsectores; por otro lado, es de suma importancia intervenir en todos los procesos que se dan en la estructura industrial, más allá de la manufactura, como el mercadeo, la comunicación, la organización, etc. Como dijo el artista y fotógrafo estadounidense Man Ray, “siempre habrá aquellos que miran solo la técnica, preguntándose el cómo, mientras habrán otros más curiosos se preguntarán el por qué“.


El diseño cambia comportamientos desde pequeñas acciones de diseño

Los enfoques más interesantes y completos en cuanto a programas de diseño se refiere, se encuentran en diversas universidades Holandesas, entre esas, la Design Academy Eindhoven, fortín académico de droog; en ésta, los programas de pregrado (bachelor) y maestría (master), están orientados a entender la influencia que tiene el diseño sobre los comportamientos de los seres humanos y las dinámicas sociales que establecemos. Ejemplo de esto es el programa de Maestría en Diseño Social, no con un enfoque ‘humanitario’ o asistencialista como muchos podrán pensar, sino con un enfoque de entender cómo el diseño puede proponer “modelos, estrategias y productos para esta nueva realidad. Se exploran los encuentros entre las personas y el diseño”. Es esta nueva, y más amplia, visión del diseño, la que diversifica y presiona los límites de posibles acciones de diseño (al decir de Bürdeck), hacia pequeñas acciones que pueden generar grandes cambios. Un ejemplo de esto, ya citado en este blog, es la soccer tape que diseñó el diseñador catalán Martí Guixé, precisamente para droog. Otro buen ejemplo de esto, es la bolsa anti-robo para el almuerzo, desarrollada por el estudio the, la cual con una muy pequeña intervención física y morfológica, logra un cambio significativo en los comportamientos de las personas. Podría seguir citando ejemplos como los experimentos desarrollados por The Fun Theory o como lo que logran intervenciones como flashmobs diseñados para cambiar comportamientos, pero solo quiero dejar constancia de la influencia que puede llegar a tener el diseño en comportamientos desde pequeñas acciones.

Privilegiar procesos sobre resultados en las escuelas de diseño

Uno de los principales vicios en las escuelas de diseño (bueno, no solo de diseño, en la academia en general), es la sed de resultados y la pobre competencia de evaluar procesos desde el desarrollo de proyectos. El profesor de Diseño Industrial de la Tadeo y columnista de la revista Proyecto Diseño, Alfredo Gutiérrez (no, no el músico) escribió en la última edición de la revista un artículo titulado La importancia de diseñar dejando huella, resaltando la importancia de evidenciar los procesos de desarrollo que llevan a los grandes productos, de los cuales solo vemos el resultado final. Pues es en la academia en particular, donde se debe privilegiar el hecho de evidenciar los procesos de desarrollo en los proyectos de diseño, pues es allí donde se están formando esos modelos de pensamiento que posteriormente llegan a definir diversos productos, bien sean tangibles o intangibles. Uno de los aspectos que más resalta Alfredo es el de dejar una huella, para que otros estudiantes y diseñadores puedan entender cómo fue que determinada persona llego a determinada respuesta y retomar desde el proceso, no desde el resultado. Esto permitiría abrir los procesos de desarrollo de proyectos a esquemas más abiertos que los actuales y construir una disciplina de manera dialógica y colaborativa.



One Comment

  1. […] qué ES? o ¿Qué hace un diseñador? Ya había expresado mi molestia hacia esas preguntas en una publicación pasada, pero esta buscará explorar por qué nos hacemos este tipo de preguntas y cómo podemos dar […]