De vender a producir

Colombia debe pasar de ser un país eminentemente comerciante a un país productor; ¿Por qué? Sencillamente porque no nos podemos saltar un paso en el desarrollo industrial. Las grandes economías del Mundo llegaron a tiempo y lideraron la Revolución Industrial en el siglo XVIII y a comienzos del XIX y ahora, incluso, siguen vigentes en el mundo post-industrial. Para entender un poco esto de ‘desarrollo industrial’ habría que hacer una caracterización del tipo de industrias: están las industrias primarias, que se dedican, principalmente, a la extracción de recursos naturales y su conversión en materia prima ó productos [e.g. minería, infraestructura, construcción]; en otro nivel, están las industrias secundarias que se encargan de la manufactura de ‘productos terminados’ [e.g. ensambladoras de carros, telecomunicaciones]; y por último están las industrias terciarias ó de servicios, en las cuales el objetivo está más en la comercialización de productos terminados o servicios intangibles. Me atrevo a decir que para poder llegar a ser fuertes en servicios, se debe haber recorrido el camino por las otras 2 industrias, que fueron por medio de las cuales los países industrializados alcanzaron el desarrollo.

Ya Gui Bonsiepe hizo referencia a este pobre desarrollo industrial en los países en vía de desarrollo [periféricos], afirmando que “se conoce la composición desequilibrada del capital local en las ex-colonias, que se concentra en el rubro del capital financiero, es decir, los bancos, y en el rubro del capital comercial, es decir, sistema físico de distribución, pero no en el rubro del capital industrial. [Gui Bonsiepe – Diseño de la periferia]. Acá se evidencia la prioridad que se le ha dado en países como Colombia al capital financiero y comercial, incluso, por encima del capital industrial; esto no es únicamente un inconveniente por la distribución del capital, sino porque inhibe la innovación tecnológica industrial, base del desarrollo. Pero debemos entender, a la vez, que este fenómeno se ha dado en gran medida por tener unos ‘modelos de consumo imitativos’ [al decir de Prebisch] del Norte, sin tener estructuras sociales similares [querer comprar-vender más sin aumentar la productividad].

“sencillamente porque no nos podemos saltar un paso en el desarrollo industrial”

Colombia es un país que parece tener el ‘gen’ de la negociación, quizás sólo comparable con los Árabes [Turcos] ó los judíos, especialmente los antioqueños que, no en vano, tienen gran descendencia de los últimos. Por esta ‘aparente habilidad’ en los negocios, en algunos casos argumentada en ‘la malicie indígena’, nos hemos dedicado históricamente a ser comerciantes y mercaderes, sin ignorar la existencia de un gran número de empresas que se encargan a la fabricación de distintos productos. Pero las economías emergentes [como Colombia, India y México], tienen la primera opción en liderar un nuevo tipo de desarrollo industrial, basado en industrias primarias y secundarias [como hizo China en sus comienzos]; sí bien al Ministro de Industria de Colombia, Luis Guillermo Plata, le parece favorable que Colombia se fortalezca en las industrias de servicios, se debe entender que estas son industrias que no aportan tanto al desarrollo general del país como lo hacen las primarias en función de empleo, patrimonio, impuestos, e incluso renta. Es importante resaltar también que las industrias primarias y secundarias llevan consigo una ‘ola de prosperidad’, en la que los productores adquieren el carácter de consumidor [e.g. los trabajadores de una fábrica se vuelven los principales consumidores de sus productos], lo cual dinamiza la economía y fortalece los mercados internos.

Por eso el llamado es a ser industriosos y, desde todas las carreras técnicas, tecnológicas y profesionales en el país, se haga un especial énfasis en la creación de industrias fuertes, preferiblemente orientadas por una visión de Diseño y futuro; es bueno tener gerentes que terminen siendo ejecutivos sobresalientes, pero es mejor tener emprendedores que tengan empresas sobresalientes, que generen empleo, paguen impuestos, exporten productos y, en general, aporten al desarrollo de un país que no encuentra un camino para hacerlo.

“es bueno tener gerentes que terminen siendo ejecutivos sobresalientes, pero es mejor tener emprendedores que tengan empresas sobresalientes”



One Comment

  1. […] gotten to the ‘Post-Industrial Society’ we are actually in, by focusing mainly on the industrial sectors (primary, secondary and tertiary), each of them representing one of the industrial eras we have […]